La Tertulia de Larra: con César Dezfuli y Lucía Mbomio

¿Cómo contar la realidad migratoria actual? Una propuesta: cambiar la narrativa. Dejar de poner toda la atención desde las situaciones de emergencia, que suelen ser donde ponen el foco los medios de comunicación convencionales, y desplazarla hacia la complejidad de los trayectos, las razones para partir, las vidas de las personas, la cotidianeidad. 

Esa es la apuesta de César Dezfuli, ganador del World Press Photo 2023 en la categoría formato abierto en la región europea, y así lo contó el 12 de diciembre en una nueva edición de la Tertulia de Larra. Enmarcada dentro de las actividades paralelas a la muestra, que se podrá ver en Larra hasta el 21 de diciembre, en esta ocasión la conversación se dio entre este fotógrafo español-iraní y Lucía Mbomio, periodista especializada en migraciones y antirracismo. 

En una charla que la reportera inició interpelando directamente al público, la respuesta sobre lo más sorprendente del trabajo de Dezfuli era compartida: su capacidad para dar continuidad al seguimiento de unas historias de las que a menudo solo vemos un momento muy concreto. “Se nos muestra la realidad migratoria como un presente continuo en el que las personas negras llegan, llegan, llegan pero parece que nunca están”, apuntó Mbomio. 

Frente a eso, Passengers, la serie por la que ha sido galardonado el fotoperiodista de origen madrileño, es un trabajo que se toma su tiempo. Dezfuli lo comenzó en 2016, cuando tuvo ocasión de retratar a 118 personas migrantes que fueron rescatadas por un barco de salvamento cuando intentaban cruzar el Mediterráneo Occidental. Publicada en el diario neerlandés De Volkskrant, su primer objetivo era mostrar a cada una de estas personas en su individualidad, en contraste con las habituales imágenes “de masa” que ofrecían en aquel momento los medios. “Cada retrato muestra algo diferente. Hay miradas de miedo, miradas de curiosidad, miradas desafiantes… Personas con distintas sensibilidades hacia el momento que están viviendo”, explicó durante la tertulia.

Pero el proyecto no terminó ahí. Desde la idea de que la exposición continua a imágenes de sufrimiento lleva a una normalización del dolor, quería mostrar la cotidianeidad, la continuidad de las vidas de estas personas frente a la excepcionalidad de los momentos de tránsito. “Hay una sobredimensión de la cobertura del mar”, expuso, “y eso habla más sobre nosotros mismos que sobre las personas migrantes. Atendemos a nuestras necesidades y miedos, y no tanto a la realidad compleja de las rutas migratorias”. 

Por eso, en los siete años que han pasado desde entonces, Dezfuli ha buscado a estas personas, repartidas ahora por toda Europa, para contar con su cámara cómo continúan sus historias. Desde un primer contacto por Facebook, tirando de hilos, ha encontrado ya a 65 de los pasajeros de aquella barca, cuyas realidades actuales son muy distintas entre sí.  

En una conversación distendida, que favoreció la intimidad, Mbomio preguntó al fotógrafo por la importancia de su propio origen migrante en su trabajo. Aunque confesando que no habla a menudo de ello, Dezfuli acabó por contar que sí: “La cuestión migratoria era parte de nuestra cotidianeidad. Entender que parte de mi familia está al otro lado del mundo, naturalizar que mis tías llevan velo o que mi padre reza cinco veces al día son cosas que me han permitido entender el mundo de una forma más abierta, más cercana, menos basada en estereotipos”. 

En el momento del debate, muchas preguntas. Y una preocupación compartida: ¿por qué no hay más iniciativas como esta, por qué los medios no se acercan más a esta manera de trabajar? Para Lucía Mbomio, que recordó que ninguna televisión española tiene en la actualidad una corresponsalía en el África negra, el problema es sistémico. 

También para Dezfuli. “Todavía no nos hemos enterado de qué va esto”, afirmó. “La migración es parte de la historia de la humanidad, un proceso constante que nunca se ha interrumpido y que es clave en el desarrollo de todas las sociedades y de la humanidad en su conjunto. Mientras no entendamos esto, no vamos a saber cómo gestionarlo”. 

Su objetivo, por eso, es contribuir a cambiar la manera en que lo percibimos. “¿Qué pasaría si durante un año ningún medio tuviera acceso a la imagen de una barca llena de personas y todo lo que viésemos fueran fotografías de individuos? Sería un buen experimento”, propuso. Quizá tras escucharle, algunos de los y las periodistas que acudieron a la Tertulia de Larra se quedaron con ganas de intentarlo en la parte que les toca.